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Tutorial

Cómo formatear JSON en línea

El JSON en bruto procedente de la respuesta de una API o de un archivo de configuración suele venir minificado en una sola línea larga. Leerlo, depurarlo o editarlo en ese estado es un suplicio. Esta guía muestra cómo indentar JSON correctamente en tres clics, validarlo para detectar errores de sintaxis y volver a minificarlo cuando haga falta, con todo ejecutándose en tu navegador y sin que ningún dato salga de tu pestaña.

Paso a paso

  1. Abre el formateador de JSON y pega tu JSON en el panel de la izquierda. Puedes pegarlo directamente desde el portapapeles (Ctrl+V), desde una respuesta de curl en la línea de comandos o desde cualquier editor de texto. La entrada acepta cualquier tamaño dentro del límite de la herramienta.
    JSON minificado pegado en el panel de entrada del formateador de JSON
  2. Elige el modo. Formatear añade indentación (2 o 4 espacios, a tu elección); Validar solo comprueba la sintaxis sin modificar el JSON; Minificar elimina todos los espacios para producir la salida más pequeña posible. Para la mayoría de los casos, Formatear es lo que quieres.
  3. Haz clic en Ejecutar. La salida formateada aparece en el panel de la derecha. Cópiala con el botón Copiar y pégala de vuelta en tu editor o archivo de configuración. La herramienta muestra el número de líneas y de caracteres para que verifiques el tamaño de la salida de un vistazo.
    El mismo JSON indentado con 2 espacios en el panel de salida

Leer los mensajes de error

Cuando tu JSON tiene un error de sintaxis, el formateador muestra el error con una posición (línea y columna) que apunta al carácter exacto que rompió el análisis. Culpables habituales: una coma final tras el último elemento de un array u objeto (válida en JavaScript pero no en JSON), un corchete o llave de cierre que falta o sobra, una clave sin comillas dobles, o un carácter especial sin escapar dentro de una cadena. Corrige la posición señalada y vuelve a ejecutar.

JSON, YAML y CSV: cuándo usar cada uno

El JSON es el estándar para las respuestas de API y los archivos de configuración que debe consumir el código. El YAML es preferible para configuraciones editadas por personas (menos puntuación, admite comentarios). El CSV es el mejor para datos tabulares que consumen las hojas de cálculo. El conversor de datos de este sitio te permite convertir entre estos tres formatos en un paso: pega JSON, haz clic en Convertir y obtén YAML o CSV. El JSON minificado también es útil cuando necesitas incrustar datos en un parámetro de consulta de una URL o en una cabecera HTTP con un límite de tamaño.

Las herramientas usadas en esta guía

Preguntas frecuentes

¿Se envía mi JSON a algún servidor?

No. El formateador se ejecuta enteramente en tu navegador. Tu JSON se analiza con el JSON.parse nativo del navegador y la salida se construye en memoria: nada viaja por la red. Esto importa cuando el JSON contiene claves de API, tokens, datos internos o información personal, algo habitual en los flujos de depuración de API.

¿Cuál es el tamaño máximo que puedo pegar?

El formateador acepta JSON de hasta 5 MB. Más allá de eso, analizarlo en el hilo principal congelaría la pestaña del navegador sin ningún aviso. Para archivos JSON más grandes, usa una herramienta de escritorio dedicada como jq en la línea de comandos (jq . archivo.json), que maneja cientos de megabytes sin problema.